Problemas en el intestino, los peligros del consumo de la carne roja

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Continúa la guerra a la carne roja. Cada vez existen más evidencias para los expertos de los peligros y los efectos nocivos de su consumo. Es el caso, entre otros, de un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y de insuficiencia renal. Y sobre todo, de cáncer colorrectal, de páncreas o de próstata, algo que ya detalló un informe bastante polémico publicado por la OMS

Ahora, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital General de Massachusetts en Boston (EE.UU.), asegura que el consumo de carne roja también aumenta en gran medida el riesgo de la inflamación de las paredes intestinales conocida como diverticulitis.

"Nuestros hallazgos pueden ser tomados como un consejo dietético práctico para las personas en riesgo de diverticulitis, una enfermedad común con un enorme impacto clínico y económico"; explicó Andrew Chan, director de esta investigación.

Cabe recordar que la diverticulosis es una enfermedad caracterizada por la aparición de vejigas y bolsas denominadas divertículos en las paredes del tracto intestinal, muy especialmente en el colon. Es una enfermedad que tiene en la gran mayoría de los casos un carácter asintomático pero que se complica.

Algunas investigaciones han sugerido que el consumo insuficiente, cuando no totalmente ausente, de fibra en la dieta es una de las principales causas tanto de la diverticulosis como de la diverticulitis. Sin embargo, y más allá de esta deficiencia de fibra, poco se sabe sobre el efecto que tiene el consumo de otros alimentos sobre la inflamación de los divertículos.

Los resultados mostraron que las personas con mayores consumos de carne roja tenían una mayor tendencia a tomar antiinflamatorios y analgésicos, a realizar menos ejercicio, a fumar más, y a tomar menos fibra. Por el contrario, aquellos con el mayor consumo de pescado y aves de corral eran más proclives a hacer más ejercicio y a fumar menos.

Los expertos explican que de hecho el consumo de carne roja aumenta por sí solo en hasta un 58% el riesgo de desarrollo de la enfermedad. Es más; cada porción diaria de carne roja conlleva un incremento del 18% de la probabilidad de aparición de diverticulitis –si bien el riesgo se estabiliza al llegar a las seis porciones diarias.

En definitiva, el consumo de carne roja, muy especialmente de la no procesada, conlleva un mayor riesgo de este tipo de inflamación intestinal. O así sucede, cuando menos, en varones. 

"El consumo de carne roja también se ha asociado a la presencia de sustancias químicas inflamatorias, caso de la proteína C reactiva o de la ferritina, así como a las enfermedades cardio y cerebrovasculares y la diabetes. Además, también es posible que el tipo y diversidad de las bacterias que conforman la flora intestinal jueguen un papel, por lo que la carne roja, dado que afecta a la composición de esta flora, pueda afectar a la respuesta inmune y a la integridad de la pared intestinal", comentó. 


- Ver también, La cura del Sida puede ser clave en el tratamiento contra una enfermedad rara (Hechos de Hoy)
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